20 noviembre 2009

Standby.

Por experiencias concretas, connotaciones ilimitadas y comodidad, me encantan los trenes. Sin ironía.

. . .

Llego a casa. No hay nadie. Verdadero otoño en el aire. Pijama largo y mantas, y edredón. Despierto: una enorme bola de pelos duerme plácidamente enroscada contra mi estómago. Ronronea. Le sonrío e intento no moverme un ápice. Me da sensación de calidez,... y de bienestar en grado absoluto. No quiero ni... No puedo ni imaginar la sensación que me provocará mi siguiente mascota. Está en camino.-

1 comentario:

Anónimo dijo...

Vive Elliott :) Ya se sumarán a él otras mascotas. Hoy, Elliott.