Por experiencias concretas, connotaciones ilimitadas y comodidad, me encantan los trenes. Sin ironía.
. . .
Llego a casa. No hay nadie. Verdadero otoño en el aire. Pijama largo y mantas, y edredón. Despierto: una enorme bola de pelos duerme plácidamente enroscada contra mi estómago. Ronronea. Le sonrío e intento no moverme un ápice. Me da sensación de calidez,... y de bienestar en grado absoluto. No quiero ni... No puedo ni imaginar la sensación que me provocará mi siguiente mascota. Está en camino.-
1 comentario:
Vive Elliott :) Ya se sumarán a él otras mascotas. Hoy, Elliott.
Publicar un comentario