15 febrero 2009

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Nosotros tenemos la alegría de nuestras alegrías y también tenemos la alegría de nuestros dolores. Porque no nos interesa la vida indolora que la civilización del consumo vende en los supermercados. Y estamos orgullosos del precio de tanto dolor que por tanto amor pagamos.
Nosotros tenemos la alegría de nuestros errores, tropezones que muestran la pasión de andar y el amor al camino; y tenemos la alegría de nuestras derrotas, porque la lucha por la justicia y la belleza valen la pena, también cuando se pierde.
Y sobre todo tenemos la alegría de nuestras esperanzas: en plena moda de desencanto, cuando el desencanto se ha convertido en artículo de consumo masivo y universal, nosotros seguimos creyendo en los asombrosos poderes del abrazo humano.

Eduardo Galeano.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

uAu...

luscila dijo...

El abrazo humano es una buena creencia, ya sea uno rubio, moreno, pelirrojo....

Weecip: maravilloso producto de la teletienda.

Anónimo dijo...

tienes que caer, tienes que volver.