21 mayo 2009

Y digo yo que a ver a quién narices le importa la distancia de Venus al Sol. Por no hablar de la arista oculta de un campanario o la chapa mínima para cubrir un depósito de 1000 litros de capacidad... ¡por dentro! Con lo agradable a la par que sencillo que es ir analizando la evolución poética de Federico García Lorca. Es que no hay color.

El caso es que entre unas cosas y otras (y a lo tonto, a lo tonto) el pasado día 18 a las 14:30 acabó la última clase de este curso, de este segundo de bachillerato y del instituto en conjunto, vaya. A tan sólo un par de exámenes para hacerlo completamente oficial.

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