22 mayo 2009

[...] Estábamos hablando de si el existe el alma o no. Está claro que sí, se sabe en cuanto abres la boca..., o en cuanto pasan años de carencias a tu lado. No, ni tú te conoces. Yo tampoco a mí. Pero seguimos en ello: de lo poco que de verdad importa. Las luces son azules, verdes y grises, surrealistas y descentradas. La concentración de poesía sobrepasa los márgenes. No hay límites en una noche casual.

No hay comentarios: