23 marzo 2009

Tanta organización a la hora de poner exámenes y ahora resulta que nos quedamos sin días para celebrar los cumpleaños. ¿Causas? Claras: abril es un mes de alta tasa de natalidad y la llegada del fin de curso es cada vez más inminente. Menos mal que nos hemos dado cuenta del problemón a tiempo y ya ha quedado todo más o menos solucionado. Que los dieciocho son los dieciocho y no van a festejarse al tuntún. Lo que me parece increíble es que esos que se hacen llamar amigos míos han dejado bien clarito que ''Si no hay fiesta, no hay regalo''. Y se han quedado tan anchos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

lo siento en el alma, pero había que decírtelo, que no sólo de ilusiones se vive.
Además, entiéndelo, estamos en tiempos de crisis y nadie suelta ni un céntimo si no es a cambio de algo ...

Pero tranquilo, que si te pones muy cabezón, te haré un dibujo.