Para empezar diré qué es el final (el acentuado qué indica que esto no se trata del inicio de cierta canción de M Clan; de nada por el aviso): por segundo viernes no consecutivo -pero casi- se ha dado la pérdida por mi parte del tren regional que sale a las 19.58 de Albacete con rumbo a La Roda. ¿El porqué? Lo más sencillo sería echarle la culpa a Dolores, que ''deberíamos haber empezado a correr antes'', que ''qué gansa una vez empezado a correr''... Pero no. No ha sido así y no es cuestión tergiversar. Además, ella ha sido la culpable, sí, pero de protagonizar una vez más unas amenizadísimas horas por la capital. Ella y el coso Javi, más el señor Jorge y Laurita Nosequé Ossorio que hoy se han portao acompañando. Recogida en el institutísimo Ramón y Cajal, Roller Kebap, tetería(L), cafés y [ahora es cuando entraría] tren de regreso a casa. Pero esto ya ha sido aclarado. El caso, que se hacen de nombrar. Pero ya está hecho y no se les va a dar mayor importancia.
En lugar de ello, comentar que he [mal]gastado la mañana con una nada amenizada visita a la Universidad de Albacete en la que hemos visualizado y visualizado motores de implosión, turbinas y demás cachibaches que me servirán muchísimo para mi futura carrera de Traducción e interpretación. Tantísimas gracias. Tras ello y tras una merecida cañ-eja con su correspodiente robo de servilletero para la colección (La Casera ha tocado), he adquirido (oooooh sí, ¡al fin! ¡muahaha's varios!) mi hiperchocofantástica-caja-lila con las 10 temporadas de Friends. Es demasiada felicidad para comentar después de este desgaste de tecleo, por lo que se hará más adelante. Seguida y cronológicamente nos situamos de nuevo en la recogida en el institutísimo Ramón y Cajal, y el resto ya os lo sabéis.
En lugar de ello, comentar que he [mal]gastado la mañana con una nada amenizada visita a la Universidad de Albacete en la que hemos visualizado y visualizado motores de implosión, turbinas y demás cachibaches que me servirán muchísimo para mi futura carrera de Traducción e interpretación. Tantísimas gracias. Tras ello y tras una merecida cañ-eja con su correspodiente robo de servilletero para la colección (La Casera ha tocado), he adquirido (oooooh sí, ¡al fin! ¡muahaha's varios!) mi hiperchocofantástica-caja-lila con las 10 temporadas de Friends. Es demasiada felicidad para comentar después de este desgaste de tecleo, por lo que se hará más adelante. Seguida y cronológicamente nos situamos de nuevo en la recogida en el institutísimo Ramón y Cajal, y el resto ya os lo sabéis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario